Olores oscuros.
Una Prueba oscura es aquella en la que, solo a partir del método de prueba, un lector no puede saber qué escenario se prepara, qué comportamiento se ejercita ni qué resultado se espera, porque la intención queda sepultada bajo demasiado detalle, demasiado poco contexto o lógica oculta en otra parte.
Una prueba que usa `if`/`switch`/ternarios, bucles o `try`/`catch` para decidir qué ejecutar o aseverar, de modo que su comportamiento (y si verifica algo siquiera) depende de qué rama se ejecute en tiempo de ejecución.
La duplicación de código en los tests se da cuando el mismo código de configuración, acción o aserción se copia y pega en muchos tests, de modo que un solo cambio obliga a editar en muchos lugares y los tests se pudren convirtiéndose en copias frágiles casi idénticas.
Un test codifica de forma rígida literales numéricos sin explicar en sus entradas y aserciones, ocultando qué significan los números y de dónde salieron.
Una prueba que usa mucho más código del necesario para plantear su escenario, sepultando la única relación de causa y efecto que verifica bajo código repetitivo de preparación, datos irrelevantes y aserciones campo por campo.